miércoles, 12 de junio de 2013

Y así estoy: con la lengua fuera y la cara de tonta.

Te ponen la miel en los labios y luego te la quitan, de un guantazo.

Es como cuando estás masticando chicle y estás intentando hacer una pompa pero sin darte cuenta abres la boca demasiado y se te cae el chicle, y miras rápidamente alrededor para ver si alguien se ha dado cuenta, y en seguida intentas disimular.

Es como cuando Gollum por fin le quita el anillo a Frodo, saltando de alegría porque lleva años buscándolo, y por fin lo ha encontrado. Y cuando más eufórico está es lanzado a las llamas de El Monte del Destino.

Es como cuando Ned pide perdón por haber traicionado a Joffrey "el heredero del rey" públicamente, pensando que así salvará su vida, y aún así Joffrey le corta la cabeza. Y para colmo la clava en una pica y se la enseña a Sansa. 

Es como cuando Harry encuentra por primera vez el espejo de Oesed, y se ve reflejado junto a sus padres. Casi puede tocarles. Pero al mirar a su alrededor se da cuenta de que no están allí, de que aquello que está viendo no es real y únicamente puede verlos en el espejo.

Es como cuando le pides un poco de helado a alguien y cuando ya tienes la lengua fuera para probarlo alejan el helado, dejándote con la lengua fuera y la cara de tonto.



sábado, 8 de junio de 2013

Todos hemos tenido un día así...

Hoy es uno de esos días en los que todo te sale mal.

Te puede la presión y acabas explotando como el plástico de burbujas bajo la yema de los dedos. Llevas toda la tarde con el pulso a 1000, taquicárdica perdida, que parece que tienes parkinson. Así no hay quien estudie. Agobio.
Hundes la cabeza en un bol de helado, o en un paquete de galletas... le das al chocolate y a los cacahuetes. Coges un vaso de coca-cola deseando que fuese whisky y al menos te hiciera dormir como un tronco.

Te pones a hablar con los 4 gatos de siempre, al menos te olvidas un rato del resto del mundo. Te sacan cuatro sonrisas y al final acabas viendo vídeos chorras en Youtube; que si un bebe que se ríe,  alguien bailando que da vergüenza ajena y reacciones al último capítulo de JDT mientras piensas "qué cabrón..."
 Hasta que vuelves a la realidad. Vaya mierda de día. Si al menos pudiese salir de fiesta y no tuviese que estar aquí estudiando... PERO NO.

Te haces un ovillo en la cama y te torturas... cosa que te encanta. Eres masoca... Hasta que decides que es mejor que te vayas a dormir por que no vas a sacar nada bueno hoy. Ni seguramente mañana tampoco, pero ya te agobiarás otra vez si hace falta...

Y piensas: " Va, la última canción y me voy a la cama... Mierda si me queda media coca-cola."


sábado, 1 de junio de 2013

Te quites o no la armadura...

Una persona no te conoce por lo que lee de ti.
La gente no llega a conocerte por estar 2 minutos contigo, o por acercarse a ti.
Nadie puede conocerte por lo que otros le han contado de ti, aunque así lo crean.
Ni llegará a conocerte por observarte desde lejos.
Algunos lo creerán por aquello que les digas en confidencia.
Muchos otros lo creerán por la imagen que das. Bastante lejos de la que pretendes. Muy diferente a la verdadera.
Todos se harán una imagen de ti. Buena o mala. O simplemente distorsionada.
Lleves o no una máscara, tengas 2 o 20 caras, te quites o no la armadura...

NINGUNO TE CONOCE. Y todos creerán hacerlo.

viernes, 24 de mayo de 2013

No soy yo, eres tú.


Acabo de darme cuenta de lo que la gente ve en mí cuando me conoce por primera vez. Y es así por que me he visto reflejada en otra persona. Tantas cosas en común... estaba claro que no iba a salir bien. 

Acabo de darme cuenta de que si me conociese a mi misma ni yo misma me soportaría. 
¿Cómo puedo si quiera culpar a alguien por no querer estar cerca, si ni siquiera yo misma lo haría?
Si no me soporto ni yo, ¿como me va a soportar el resto?

Quizás con un cambio de actitud. Un cambio de todo... Un cambio de los de verdad, y no de esos que duran lo que tarda en llegar el primer chulito de turno que te saca dos sonrisas y te acaricia la oreja.

Un muro sería un buen cambio... ¿pero a qué precio?

El problema no es solo mi cambio de actitud, sino que la actitud del resto ya no me sorprende. Ya no me aporta absolutamente nada. 

Nadie que no pretenda quedarse merece la pena el tiempo suficiente para conocerle. Y quien no espera por ti lo suficiente como para conocerte no merece la pena que se quede. Es así de sencillo.

"No soy yo, eres tú."


No...

No creas que por verme llorar sabes qué me afecta. No creas que por escucharme entiendes mis problemas. No creas que por llevar en mi vida dos días me conoces mejor que cualquiera. 

No lo has intentado más que nadie. 
Siento decirte que no eres mejor que ninguno de los anteriores. 

Te sobra diversión.
Te faltan buenas intenciones.

No tener motivos para quedarte es un buen motivo para irte.




miércoles, 22 de mayo de 2013

No es suficiente.

¿En qué momento lo echaste todo a perder?
¿En qué momento dejaste que todo se pudriera?
¿En qué momento dejaste de mirar hacia delante y comenzaste a deambular, adentrándote en un camino que no querías recorrer?
¿En qué momento pensaste que sería mejor adaptarse a los deseos del resto?
¿En qué momento te perdiste a ti misma?
¿En qué momento te diste cuenta de que no había vuelta atrás?

A esto es a lo que has llegado.
Y esto no es suficiente.
Quizás cuando todo termine el "ahora" sea diferente.

Nada cambia.

Pase lo que pase nada cambia.

Una noche te metes en la cama a reflexionar y piensas en todo el tiempo que ha pasado desde esa última vez que hiciste recuento de lo bueno y de lo malo.
De vez en cuando la balanza se inclina, cambiando por completo tu estado de ánimo hacia uno u otro extremo. Tanto que a veces parece imposible encontrar un termino medio.

Estamos tan acostumbrados a llevar los problemas a la espalda que ya ni sabemos deshacernos de ellos. Cada vez más encorvados, llevamos tantos que uno más ya no hace diferencia alguna.

Y después de varios meses te das cuenta de que nada ha cambiado en absoluto. Ni tú tampoco.
Unos entran en tu vida y otros salen de ella, y los que siguen estando ahí se hacen notar de vez en cuando...Demasiado como para echarlos de menos, demasiado poco como para echarlos.

La gente sale de tu vida con la rapidez de un parpadeo. En ocasiones dejan huella, en otras no dejan nada.

Pase lo que pase nada cambia. Al final todo sigue exactamente igual que antes. Los mismos problemas a la espalda, la mismas ataduras, las mismas expectativas, las mismas aspiraciones, los mismos sueños, los mismos deseos...

NADA CAMBIA.